El otro día en la pescadería de un supermercado perteneciente a gran cadena, me llamo la atención el ver anunciadas “navajas” a 3,95 euros el medio kilo (unas 3 veces más baratas que las gallegas), me acerque a comprobar el contenido, me chocó el grosor de las valvas y al leer la etiqueta ponía “Navajas/Navalhas vivas” capturado en el Mar del Norte, junto con el nombre científico Ensis directus, que afortunadamente es obligatorio (Reglamento de la Unión Europea 1379/2013), Figura 1. Este molusco bivalvo que se conoce con el nombre de navaja americana (o navaja atlántica o almeja navaja), es originario las costas americanas del Atlántico noroeste y se extiende desde el sur del Labrador hasta el norte de Florida.
Se trata de una especie invasora, "alien", que compite con otros tipos de navajas y longueriones del género Ensis, como los que tenemos en las costas gallegas y cantábrica (las navajas de la especie Ensis magnus y Ensis ensis y los longueriones de las especies el Ensis siliqua y Ensis minor).
La navaja americana, Ensis directus (sinónimo para Ensis leei) (Figura 2), se introdujo en Europa alrededor de 1978, presumiblemente consecuencia de que sus larvas vinieron en el agua de lastre de algún barco. Se localizó por primera vez en el estuario del Elba (Alemania). Posteriormente se fue extendiendo por la costa europea, actualmente se sabe que esta especie se encuentra desde España hasta Noruega, incluido el Reino Unido y el Báltico occidental. La expansión más reciente ha sido en la costa cantábrica, desde donde se puede esperar que se extienda aún más. Dos investigadores, Nuria Anadón y Andrés Arias, de la Universidad de Oviedo publicaron un artículo en 2012, señalando que esta especie de navaja americana había invadido la ría de Villaviciosa y acabado con la autóctona de su propia familia Ensis magnus, Figura 3.
La dispersión de esta especie americana se ha visto facilitada por una vida larvaria pelágica (es decir cuando nada libremente) que oscila entre las 2 a 4 semanas, durante la cual puede alcanzar una distancia de unos 125 km de su población de origen. La propagación por el hombre, para su explotación comercial dentro de su nuevo ecosistema, también ha sido causa de dispersión que ha contribuido a su actual distribución europea.
Actualmente es la especie de marisco más común en la zona costera holandesa, donde se encuentra principalmente en el Voordelta y en las islas del mar de Wadden. La densidad media de la navaja americana en esta zona costera holandesa aumentó de 2 a 5 individuos por metro cuadrado (m2) a finales de los años 90, a alrededor de 12 a 19 individuos por m2 a partir de 2002, alcanzando en la actualidad unos 100 individuos por m2. Se ha informado de zonas con densidades de hasta 30.000 individuos m² después del asentamiento, y con poblaciones adultas que llegaron a alcanzar >1 000 individuos m² en Gravelines cerca de Dunkerque.
La navaja americana compite por el habitad de las especies del mismo género autóctonas, como resultado de esa competencia, la americana gana la partida a la autóctona, por poseer una actividad vital alta, buenas tolerancias de temperatura y salinidad, una densidad de asentamiento de las larvas espectacular, una tasa de crecimiento alta, una capacidad asombrosa de enterrarse y una mayor resistencia a condiciones adversas.
Es muy parecida a la navajas gallegas (Ensis ensis y Ensis magnus) su valvas son alargadas y ligeramente curvadas (a diferencia de los longueirones, que no presentan tal curvatura) y tienen una longitud entre los 8 y 20 cm la longitud, la cual es aproximadamente seis veces su anchura. Su color varía del amarillento al marrón oscuro. Tiene un revestimiento alrededor de su caparazón para protegerlo de la erosión en el barro o la arena. Su cuerpo está rodeado por el manto que está separado en dos partes. Cada parte del manto secreta una concha que suele ser idéntica y está formada por carbonato de calcio y proteínas. Las dos conchas están conectadas por un ligamento elástico que permite abrir y cerrar las valvas. Tiene un pie enorme que le permite moverse por el agua o excavar en la arena. Cuando el pie está completamente extendido, es casi tan largo como el cuerpo del bivalvo. Además de ser una excelente excavadora, esta especie americana es capaz de propulsarse expulsando agua a través del caparazón, lo que le permite moverse a través del agua. Su carne, también es alargada y blanquecina.
Se puede identificar la posición de la navaja americana cuando está enterrada en la arena, durante la marea baja, por una abertura en forma de cerradura que utiliza para el aire. Si las molestas sale un pequeño chorro de agua del agujero mientras ella excava más hondo, por lo que se hace difícil de atrapar ya que puede cavar más rápido que un humano.
La forma más segura para diferenciar la navaja americana de la autóctona es a través de la confirmación genética pero, cuando la vamos a comprar en una pescadería o nos la sirven en un restaurante, hay una serie de características morfológicas que pueden ser útiles para tal fin:
Las que encontré en el supermercado, constaba en la etiqueta que habían sido pescadas mediante “rastras de succión”. Las rastras son aparejos que se emplean para rastrear sobre el fondo marino para recoger moluscos. Están compuestos por un bastidor de boca al que se sujeta una bolsa de sujeción formada por anillos o mallas de metal. Pueden extraer los moluscos del fondo mediante potentes chorros submarinos y la captura se sube a bordo por succión.
La etiqueta indicaba que proceden de una compañía holandesa, Lenger Seafoods, que tiene por lema “The taste of excelence”. Según señala esta empresa en su página web: “Gracias a la especie no nativa Ensis leei (anteriormente Ensis directus) del Atlántico occidental que las navajas se volvieron abundantes en aguas holandesas. La pesquería holandesa regulada de Ensis comenzó en 2005 y ahora es una de las pesquerías holandesas de bivalvos más productivas. Nuestra pesquería holandesa de Ensis es la primera pesquería certificada por el MSC para una especie introducida. La pesquería holandesa de Ensis se realiza en la zona costera holandesa, que es la zona costera a menos de 20 m por debajo del NAP dentro de las aguas holandesas (zona de 12 millas). Lenger Seafoods pesca navajas con su propio barco y las capturas se desembarcan diariamente para su procesamiento inmediato en las plantas holandesas de Lenger Seafoods en Harlingen y Yerseke”. Sin comentarios.
Tanto en Holanda, como Francia y Bélgica, las especies nativas del género Ensis han sido reemplazadas en gran medida por esta americana, E. directus, y la distribución de las nativas ahora se limita solo a determinadas zonas costeras. La navaja americana, posee la capacidad para colonizar hábitats intermareales más altos, como arena escasamente habitada y canales expuestos a fuertes corrientes donde las especies nativas de Ensis no pueden establecerse. Ha conseguido crear un nicho ecológico en áreas casi desocupadas por el longuerión nativo, es decir, las partes intermareales inferiores y submareales poco profundas de las vastas llanuras de arena fina o arena fangosa en el Mar de Wadden. Esta especie invasora también ha entrado en sistemas semicerrados, como, las ensenadas de Grevelingen o en la de Veere. Otros impactos potenciales adicionales incluyen:
Por de pronto, ya nos han invadido las navajas americanas que, como hemos visto, se venden por navajas del mar del Norte, a un precio que les resulta a nuestros mariscadores difícil de competir.